Uniones de hecho
No podemos negar que en la actualidad gozamos de un Presidenta bastante Kamikaze para tomar sus decisiones. Se mete en temas peliagudos que nadie osaría tan solo tocar. Algunos dirán que el hambre por detentar el poder es realmente mayúsculo. Yo creo que él representa lo que la derecha es: Libertad.
A él se le ocurrió en campaña tocar el tema de las uniones de hecho, simbolizadas en las uniones homosexuales. Se puso la soga al cuello. Las uniones de hecho son mucho más que el emparejamiento entre dos personas del mismo sexo. Hoy esta discusión solo se enfoca en ellos, olvidando otros aspectos más universales, más reales y de verdad mucho más importantes. No sé de porcentajes, pero mi olfato me dice que por cada pareja homosexual deben haber veinte o treinta o más uniones entre heterosexuales que no están casados, que conviven. Sin embargo, todo mundo incluyendo nuestro Presidente pareció olvidar esto.
A mí… la verdad… me da igual lo que hagan estas personas con sus cuerpos en las intimidades de sus hogares. Soy de la vieja escuela, me choca ver dos hombres besarse. Tengo amigos homosexuales y les explico esto, han aprendido a respetar este punto de mí. Pero ellos son la excepción, no la regla. En general las minorías tienden a no respetar las libertades del resto y a imponer las propias. Quizás por eso a todo tipo de minoría se le termina discriminando.
Lo que no me da igual, es que legislando las uniones entre homosexuales, se abra una puerta para que ellos adopten. Eso no me gusta. Me molesta. No encuentro correcto, ni justo que accedan a un beneficio que deberíamos gozar los heterosexuales. Nadie me asegura que en un futuro cercano, las parejas homosexuales no tengan preferencia de adopción por sobre los heterosexuales solteros. Yo sueño con adoptar, pero son tantas la trabas para esto, que temo que a futuro me tenga que volver lesbiana para que me den un pequeño para cuidarlo como mi hijo. La sociedad chilena está blanda, porque no le gusta imponerse, porque imponerse requiere hacerte de enemigos, y a la sociedad chilena le gusta ser monedita de oro. Que todos los quieran, aunque ese querer sea falso. Y el actual gobierno es el fiel reflejo de la sociedad actual. Quiere que lo quieran, legisla en forma popular para ser aceptado. Un Estadista no es popular, un Estadista hace lo que tiene que hacer para su ciudadanía y lo que ella le ordena que haga. En Chile, se la ha dicho en muchos tonos al Gobierno, a los políticos, a los legisladores, que las Uniones de hecho no son consideradas en los primeros tres puestos de importancia, y también se les ha dicho que las uniones entre homosexuales, es lo que menos les interesa.
Va siendo hora que nuestro Presidente, que aunque lo quiero mucho trabajé duro para que llegara hasta donde está, deje de lado la apreciaciones y deseos personales, que deje de ser populista, que deje de darle la papa a los rencorosos de la Concertación y que gobierne para el 52%.
La mayoría dice que las uniones entre homosexuales no es un tema que les quite el sueño, entonces ¿por qué siguen adelante con este asunto? ¿eh?
Mr. Anonymous Angry
Nota: me oculto para conservar la "imparcialidad" en mis dichos y porque se me da la gana también.
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